La red en la empresa: ¿qué es un servidor DHCP?
A la hora de manejar la informática de una empresa, lo habitual es contar con más de un equipo conectado a la misma red. Los equipos en una misma red pueden compartir recursos como carpetas, acceso a impresoras, Internet y otros, lo cual facilita enormemente la gestión de las tareas diarias. Para entender cómo funciona la red de una empresa es necesario tener claros una serie de conceptos básicos. Uno de ellos es qué es un servidor DHCP.
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¿Qué es un servidor DHCP?
Las siglas DHCP hacen referencia a Dynamic Host Configuration Protocol o «protocolo de configuración dinámica de host». Se trata de un conjunto de reglas y normas que permite que los clientes de una red IP obtengan de manera automática sus parámetros de configuración. Por tanto, el servidor DHCP es el que se encarga de asignar datos de configuración IP a los equipos que conectamos a la red de la empresa. Esto facilita enormemente la administración de las IP de la red, ya que la configuración se realiza de manera automática, evitando tener que configurar cada equipo de forma manual.
La asignación de IP dentro de una red puede ser estática (se asigna una dirección de IP a una máquina determinada), automática (se asigna una IP a la máquina la primera vez que se conecta y hasta que el cliente la libera) o dinámica (se asignan IP de manera dinámica dentro de un rango).
¿Qué es exactamente una dirección IP?
La IP (siglas de Internet Protocol) es un número que identifica a un dispositivo en una red. Para entenderlo mejor, podemos pensar en la IP como en un número de teléfono. Cada conexión de teléfono, ya sea fija o móvil, cuenta con un número de teléfono único que le permite llamar y recibir llamadas a otros números. La IP sería el «número de teléfono» de los dispositivos conectados a Internet.
De la misma manera que los números de teléfono, las IP también tienen una serie de limitaciones preestablecidas en cuanto a su formato. Una IP se compone de 4 números de hasta 255 (esto es, de una, dos o tres cifras) separados por un punto. Por ejemplo, 192.168.1.31 podría ser un número de IP.
Aunque los ordenadores se conectan entre sí mediante direcciones IP, a los humanos nos resulta más fácil usar nombres que podemos recordar con facilidad, como los nombres de dominio de las webs. Para traducir los nombres de dominio a IP y viceversa, se emplean los servidores DNS. Esto también facilita los cambios de IP de cara a los usuarios finales (por ejemplo, los clientes que visitan nuestra página) sin que estos se den cuenta del cambio, ya que ellos siguen usando el mismo nombre de dominio para acceder a la web.
Las IP pueden ser privadas o públicas. Dentro de la red privada de una empresa, cada dispositivo contará con su propia IP privada. Al conectarse a Internet, estos dispositivos mostrarán su IP pública, normalmente correspondiente al router o el módem. Existe un gran número de páginas que permiten ver la IP pública desde la que el usuario se está conectando, como por ejemplo www.cualesmiip.com
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